‘La polilla en la casa del humo’, una caverna insondable descrita por Guillem López.

Guillem López (Castelló, 1975).

“La polilla en la casa del humo” de Guillem López ganó el premio Ignotus 2017 a la mejor novela otorgado por la AEFCFT (Asociación española de fantasía, ciencia ficción y terror).

Con el bruno monolito se premia una obra densa por todas las cuestiones que plantea; dudas morales de los que no esperéis una respuesta, pues ésta depende del lector. 

Guillem López narra las andanzas de Veintiuno, una suerte de Lazarillo de Tormes más embarrado, soterrado y oscuro. Como en la obra de autor anónimo, nos enfrentamos a un esbozo cruel e inhumano de una sociedad de la que se muestran sus vicios y actitudes hipócritas. Un mundo al que no sabemos cómo hemos llegado, creado en el subsuelo a base de cavar túneles debajo de lo entendemos un día fue nuestra sociedad. Y ahí Guillem muestra su valía: es capaz de crear ese mundo, con su lenguaje propio, sin tomar referencias del nuestro; solo conocemos qué hay fuera de las galerías por rumores y leyendas.

El protagonista de “La polilla en la casa del humo”, Veintiuno, se revela contra su destino marcado por su posición social dentro del pozo: ofrendar su cuerpo al Dios de la Mecánica sustituyendo la carne por piezas metálicas. Se niega a dar el paso al mundo de los adultos, los que modificaron su cuerpo para trabajar cavando túneles más hondos. Una metáfora de la sociedad que entierra todo aquello que un día nos llevó a etiquetarnos como seres con humanidad (sensibilidad, compasión de las desgracias de otras personas).

Leer esta obra con los ojos de la sociedad actual, vigilada por la policía de lo correcto, nos lleva a juzgar el comportamiento de Veintiuno como amoral, carente de principios, movido por sus intereses, impulsado por sus instintos más bajos. ¿Pero somos tan distintos? Queremos pensar que sí. ¿En serio?

Veintiuno es hijo del pozo, una caverna sin futuro posible, pues Guillem López se encarga de dejar claro que es imposible subir a la superficie. En el libro se comenta que algunos lo consiguieron, pero nadie sabe qué pasó con ellos, pues en el exterior les delataría su cuerpo mutado para adaptarse a la ausencia de luz solar, falta de oxígeno, humedad y espacio reducido.

En fin, las podridas reglas por las que se rige la sociedad soterrada pueden ser la excusa de la conducta de Veintiuno. Pero, ¿cuál es la nuestra?

“La polilla en la casa del humo”.

Autor: Guillem López.

Editorial: Aristas Martínez.

Año de publicación: 2016

Premios: Ignotus 2017a la Mejor Novela.

 

 

Nota: La imagen de cabecera la he obtenido del blog “Más ciencia que ficción”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *