Un fin de semana de perros.

Este fin de semana vi dos películas que tenía pendientes. Los directores de ambas coinciden ahora en la cartelera con sus últimas obras y, además, tienen otra cosa en común: los perros.

CANINO. (Kynódontas, 2009. Yorgos Lanthimos).

El director griego Yorgos Lanthimos estrena en diciembre “El sacrificio de un ciervo sagrado”, la película que ganó el premio al Mejor guion en el Festival de Cannes 2017 y obtuvo el Premio de la Crítica en el Festival de Sitges 2017.

En 2009 también consiguió ganar considerables galardones y los parabienes de la crítica internacional con “Canino”, una alegoría sobre las crisis de la sociedad actual. En una urbanización de lujo conviven un matrimonio, su hijo mayor y sus dos hijas menores. Sólo el padre puede salir de la casa mientras que los hijos son manipulados para mantenerlos aislados por completo del exterior. Esta película está repleta de lecturas que se superponen y que hacen que me haya fascinado. 

El control de la población mediante la fuerza es imposible en las sociedades democráticas actuales, por lo que George Orwell ya apuntó en “1984” las ventajas del control mental mediante lo que nombró la neolengua: para evitar el pensamiento crítico y libre, se eliminan los significados no deseados de las palabras. Así, el director griego arranca su filme con la voz en off de una grabación en la que la madre avisa a los hijos de las nuevas palabras que van a aprender, pero las dota de significados que no son los correctos. Por ejemplo, “el mar es una butaca de cuero con brazos de madera”.

El sometimiento también se consigue mediante la identificación y creación de una amenaza inminente sin importar que sea real o no: el comunismo, el terrorismo o los nacionalismos de una y otra parte. Aquí la amenaza que los padres han construido para evitar que sus hijos salgan de su casa parece tan ridícula al espectador como nos deberían parecer las que nos narran a nosotros. Los padres se encargan de la protección, de que todo siga en orden, aunque sea mermando las libertades individuales de sus hijos, los cuales están agradecidos, por supuesto.

Todo este dominio también se sustenta en las promesas que ofrecen la esperanza de una situación mejor. En el filme, los padres les dicen a sus hijos que podrán salir de casa cuando se les caiga un canino, esos dientes afilados que tenemos como los perros.

WHITE GOD. (Fehér Isten, 2014. Kórnel Mundruczó).

El director húngaro Kórnel Mundruczó ha estrenado la obra con la que ganó el Premio a la Mejor Película del Festival de Sitges 2017, “Jupiter’s Moon”.

En 2014 estrenó su película que juega con las palabras god/dog (Dios/perro) para contarnos una alegoría sobre el racismo, el maltrato animal y cómo la naturaleza puede hacer que la raza humana pierda su dominio sobre el resto. Una nueva ley impone un elevado tributo económico para los dueños con perros de razas cruzadas. Rápidamente, las calles de las ciudades se llenan de canes abandonados. La joven Lili lucha por proteger a su perro, Hagen, cuando su padre se niega a pagar el impuesto por no tener un perro de raza pura y lo abandona. Hagen y Lili se buscan por todos los medios, hasta que un día ella se da por vencida. Por su parte, el perro lucha por sobrevivir junto al resto de refugiados caninos en un mundo que los rechaza y utiliza por cómo son.

Este filme también tiene múltiples lecturas que hablan de nuestro tiempo. Aparecen esas nuevas leyes que favorecen a las razas puras frente al mestizaje, creando refugiados que huyen de sus casas por ser rechazados. Pero estos parias a cuatro patas se unirán para cuestionar la superioridad y dominación del hombre blanco.

Esta fábula que empieza casi con un tono familiar está narrada con una fuerza visual que te atrapa, consiguiendo crear una de las escenas más potentes de los últimos años.

Ambas películas están disponibles en Filmin: “Canino”, “White God”.

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