El futuro y lo desconocido son lo mismo.

Las catástrofes ofrecen la valiosa cualidad de percibir el presenta como tal, en su absoluta pureza.

Domori, de Sofía Rhei.

Leer.

He leído dos novelas cortas de esas que devoras en un plis plas pero tardas en digerir. Dos formas de narrar muy distintas que inquieren en el sentido de identidad y la relación entre pasado y futuro.

En Domori, Sofía Rhei muestra su capacidad para construir un mundo creíble, donde la protagonista descubrirá la verdad de su origen y emprenderá la marcha hacia un futuro en el que su pasado será una riqueza, en lugar de conformar su identidad.

Mientras leo, suelo subrayar frases como esta: «La charla inacabable no os dejaba pensar, que es lo que estás haciendo ahora. Sin pensar es imposible conocer la verdad». Esto se lo dice un gusano a Lucía, la protagonista de Barro. En esta novela, Alicia Pérez Gil nos invita a dar un salto y sumergirnos en un mundo lleno de matices en el que olvidaremos quién somos para llegar a conocernos.

Y si hablamos de protagonistas fuertes y bien construidas, es inevitable destacar el trabajo que hace Lois McMaster Bujold en Barrayar, obra que ganó el Premio Hugo en 1992. Cordelia (Naismith) Vorkosigan es un personaje que soporta el peso de toda la novela, una mujer deliciosa tanto en sus momentos de firmeza y como en sus vacilaciones.

Tras abandonar el planeta de los Vor, me he embarcado en un viaje hacia Mundo Anillo, otro Premio Hugo a mejor novela. El tono elegido por Larry Niven me desconcertó al principio, pero voy por el segundo tercio de la novela y el sentido de la maravilla me tiene asombrado.

Ver.

Las Historias del Bucle hablan de pérdida, dolor, soledad; sentimientos envueltos en una estética intimista creada a partir de ajados robots y deslucidos objetos que parecen fuera de su tiempo. Una gozada.

Y tras el relajado tempo de la serie de Amazon Prime Video, sienta bien meterse un chute de amor, muerte y robots viendo cualquier corto de la serie de animación creada por Tim Miller y producida por mi adorado David Fincher, Love, Death & Robots.

Escuchar.

Esta última semana me ha acompañado la banda sonora de la maravillosa tercera temporada de Stranger Things. Un homenaje a la década de los 80 a base de sintetizadores que recuerdan al maestro John Carpenter o Tangerine Dream.

Imagen de cabecera: Fotograma del corto «Zima Blue» de la serie Love, Death & Robots.

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