Maldiciones venéreas.

Ya lo dijeron en “Scream” de Wes Craven: quien disfruta del placer sexual no termina vivo la película. Como el joven Kevin Bacon de “Viernes 13” (1980) que moría asesinado por Jason Voorhees (bueno, ya sabéis por quién en realidad) mientras disfrutaba del cigarrillo posterior al coito.

Cinco años antes, en 1975, David Cronenberg ganó el premio al Mejor Director en el Festival de Sitges con su debut tras las cámaras, “Vinieron de dentro de…” (Shivers).

La película empieza con un anuncio publicitario que destaca los beneficios del moderno edificio Starliner. Es en este complejo residencial donde un científico experimenta con una joven estudiante inoculándole unos extraños parásitos. Pero el experimento se descontrola cuando la chica mantiene relaciones sexuales con varios hombres del edificio.

El parásito, para poder propagarse, aumenta el apetito sexual del cuerpo que lo contiene. Y, claro, la película termina en una orgía de sangre entre todos los vecinos. Lo mejor es que Cronenberg no opta por la corrección política y podemos ver sexo con menores, incesto y relaciones homosexuales.

Y en 2014 se estrenó “It follows”, donde una chica es perseguida por una fuerza sobrenatural tras mantener relaciones sexuales con su novio. Esta maldición venérea la perseguirá para matarla, pero puede librarse de ella contagiando a otra persona mediante la cópula.

La modernidad y la libertad sexual parecen conllevar la muerte.

¿Qué películas ver tras terminar “FEUD: Bette and Joan”?

He disfrutado muchísimo viendo “FEUD: Bette and Joan”, la serie creada por Ryan Murphy para HBO España. Tiene todo lo que le puedo pedir a una serie. Y, además, me ha dejado con ganas de ver (o volver a visionar) todas estas películas.

¿Qué fue de Baby Jane? (1962). Robert Aldrich.

Te has perdido parte de la magia de los primeros capítulos de “FEUD: Bette and Joan” si has visto la serie ante de ver la película. Aún así, el filme de Robert Aldrich es un clásico indiscutible que ahora lo disfrutarás más.

Disponible en HBO España.

Las películas por las que se premió la interpretación de Bette Davis.

Bette Davis ganó dos premios Oscar a mejor actriz. Uno por “Peligrosa” (1935) de Alfred E. Green y otro por “Jezabel” (1938) de William Wyler. No he encontrado ninguna de las dos en Filmin, Netflix o HBO.

Y consiguió un premio en el Festival de Cannes por “Eva al desnudo” (1951) Joseph L. Mankiewicz. Tampoco la encuentro en ninguna de las tres plataformas a las que estoy suscrito.

“Hush… Hush, Sweet Charlotte”. (1964). Robert Aldrich.

Tras el éxito de “¿Qué fue de Baby Jane?” y el fracaso de su siguiente película “4 for Texas”, Robert Aldrich aceptó hacer una nueva película con Bette Davis y Joan Crawford. Finalmente, la señora Crawford fue sustituida por Olivia de Havilland. Debes ver la serie si quieres saber por qué.

“Alma en suplicio”. (1945). Michael Curtiz.

Joan Crawford ganó su único premio Oscar por este película. No la encuentro en el catálogo de Filmin.

“El caso de Lucy Harbin”. (1963). Michael Curtiz.

Pese al éxito de “¿Qué fue de Baby Jane?”, ni a Bette ni a Joan les llegaron papeles protagonistas que pudiesen estar a la altura que ellas consideraban aceptable.

Finalmente, Joan Crawford aceptó participar en esta película de serie B dirigida por William Castle. El la serie podéis ver cómo, director y actriz, la promocionaban en los cines y teatros de Estados Unidos.

Esta película está disponible en Filmin.

“Pink Flamingos”. (1972). John Waters.

En “FEUD: Bette and Joan”, al director William Castle lo interpreta el también director John Waters. Y como siempre es buena cualquier excusa para recomendar una película con Divine como protagonista, pues aquí la dejo.

El milagro de Ana Sullivan“. (1962). Arthur Penn.

Bette Davis fue nominada al Oscar por “¿Qué fue de Baby Jane?”. Finalmente el premio se lo llevó Anne Bancroft, pero en su nombre lo recogió… ¡Joan Crawford!

El episodio de “FEUD: Bette and Joan” dedicado a esta anécdota es muy divertido.

“Joyland”, una hermosa historia de Stephen King.

No sé cuántas veces se habrá usado el adjetivo hermoso para hablar de un libro de Stephen King, pero “Joyland” lo es; es un libro jodidamente hermoso. Y creo que uso bien el adverbio, porque las vivencias que nos cambian la vida son jodidas, pero las recuerdas con cariño si sabes afrontarlas.

En toda su obra, el autor de Maine se sirve del terror para hablar de la infancia, las relaciones familiares, las obsesiones personales o los males sociales. Pero no había leído un libro suyo donde el misterio fuese tan secundario, hasta el punto de no importarme saber lo que pudo haberle pasado a la joven asesinada.

Los libros no solo deben tener calidad para disfrutarlos. Además, deben llegarte en el momento adecuado. Y creo que esta lectura se disfruta más cuando ya has pasado la treintena. O sea, mi caso.

Stephen King narra las experiencias vitales que Devin Jones vivió el verano de 1973 mientras trabajaba en el parque de atracciones Joyland. La lectura, como todas las del autor de “Misery”, es muy fluida. Solo quieres seguir pasando páginas para disfrutar de la nostalgia de las amistades adolescentes, la desilusión del primer amor perdido, el descubrimiento del sexo, la enfermedad y la muerte.

De Psicosis a Westworld: ¿Matar moscas es un gesto de humanidad?

Psicosis (1960).

Humanidad: Sensibilidad, compasión de las desgracias de otras personas.

Norman Bates está detenido y espera sentado en una silla arropado con una manta. Estamos en los minutos finales de “Psicosis” de Alfred Hitchcock. La personalidad de la señora Bates ocupa ya toda la mente de Norman y escuchamos la voz en off de la madre culpando a su hijo de todos los asesinatos. Sabe que la policía la observa mientras espera sentada, pero eso no le preocupa. ¿Cómo van a pensar que ella tuvo algo que ver con todas esas muertes? No piensa moverse, no les dará motivos para que duden de ella. En ese momento un mosca se posa en su mano. La señora Bates la mira y afirma que no le hará nada, que no la matará, pues quiere mostrar su humanidad. Así los que la observan podrán decir “si ni siquiera fue capaz de matar una mosca”.

Westworld (2016). 1×01

Humanidad: naturaleza humana. Conjunto de cualidades y caracteres propios del hombre.

Dolores es un androide que forma parte del parque temático que da nombre a la serie. Como en “Blade Runner”, ella desconoce su condición. Todos los robots de Westworld están programados para repetir las mismas acciones cada día, las cuales forman parte de una historia general escrita por los responsables del parque para disfrute de los clientes.

Los huéspedes (los humanos que visitan WestWorld) pueden interactuar con los robots y cambiar la historia a su antojo: matando, violando, peleando. Los anfitriones (los androides del parque) no pueden hacerle daño a un huésped. Solo se limitan a mostrar las emociones preinstaladas en su memoria; no tienen capacidad para sentir emociones reales o pensar de manera independiente.

En el primer capítulo, para mostrar esta falta de humanidad de los androides, vemos varios primeros planos donde una mosca camina por sus rostros sin que se inmuten.

Pero en el plano final del episodio vemos a Dolores (tras una revisión completa de su funcionamiento a causa de las anomalías mostradas por robots de su entorno), como cada día, despedirse del androide programado para ser su padre. Antes de marchar al trabajo, se detiene un momento a contemplar el amanecer apoyada en una columna del porche y una mosca se posa en su cuello. Pero al contrario que la señora Bates, en un gesto de humanidad, la mata de un manotazo.

Serie completa disponible en HBO España.