Black Mirror 4×02: “Arkangel”, menos libres, más expuestos, ¿más seguros?

Recortes de libertades y pérdida de intimidad en pro de una mayor seguridad. Llevamos decenios aceptando leyes que limitan nuestros derechos fundamentales e invaden nuestras zonas más íntimas para que papá Estado nos proteja (del comunismo, de la crisis económica, del terrorismo, de los alienígenas).

Pero un Estado superior es solo el reflejo del cuerpo social que lo conforma. Es decir, aceptamos que nos recorten libertades porque a nivel personal también somos capaces de aplicar la censura y la autocensura para sentirnos a salvo viviendo bajo la doctrina del shock. De ahí nace “Arkangel”, el segundo capítulo de la cuarta temporada de Black Mirror dirigido por Jodie Foster y nombre de la empresa que crea una novedosa aplicación de control parental. 

La madre de Sara, Marie, sufre una situación dramática cuando su hija desaparece en un parque infantil. El incidente queda en un susto, pero decide participar en el programa que da título al capítulo para proteger a la pequeña, aunque con esta decisión parece que se proteja ella misma.

A Sara le implantan un chip en la cabeza con el que desde una tableta Marie puede ver lo mismo que ve su hija. Además, puede manipular su visión y hacer que la niña vea pixeladas cualquier imagen o sonido que previamente los creadores de Arkangel han clasificado como violenta u obsceno. Sara queda sometida al control ajeno y su intimidad totalmente violada.

Pero cuando llega a la preadolescencia muestra problemas psicológicos. Ante esto, Marie decide desactivar las funciones de la aplicación. La niña entonces se enfrenta al mundo real que la rodea y debe aprender a gestionar sentimientos tan necesarios como el miedo, la ansiedad o la curiosidad.

El error que podemos cometer, en este caso los padres y madres, es no saber educar dando a nuestras hijas e hijos las herramientas emocionales que les proporcionarán seguridad y a nosotros nos darán tranquilidad. Y esto se extrapola a cualquier persona: dejemos ya de aceptar limitaciones de nuestras libertades, pues estaremos seguros cuando eliminemos los dogmatismos de cualquier índole. De otro modo, tal vez terminemos como la protagonista de “Arkangel”.

Black Mirror está disponible en Netflix.

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