Autorreferencia en el cine de Steven Spielberg: de ‘Encuentros en la tercera fase’ a ‘Parque Jurásico’.

Este verano aproveche mis semanas de vacaciones para ver películas que tenía pendientes y revisar algunas que me apetecían. Una de las noches estivales le tocó el turno a “Encuentros en la tercera fase” (Close encounters of the third kind, 1977), la obra de ciencia-ficción escrita y dirigida por Steven Spielberg que recientemente se ha reestrenado con una versión remasterizada en 4k para celebrar su cuadragésimo aniversario.

Mientras disfrutaba de los encuentros con ovnis, vi una escena cuya planificación es idéntica a otra que Spielberg filmaría dieciséis años más tarde en su película “Parque Jurásico” (Jurassic Park, 1993).

Veamos ambas escenas.

Tras el contacto con diversas naves alienígenas, varios personajes de “Encuentros en la tercera fase” empiezan a dibujar o recrear de forma obsesiva una especie de monte que no logran saber qué es. Richard, el protagonista, finalmente reconoce en la televisión lo que parece ser la respuesta a su manía. Esto le empuja a iniciar un largo viaje acompañado de Melinda. Cuando llegan a su destino, el director inicia un traveling que termina con un primer plano de sus rostros llenos de fascinación. Posteriormente, con un contraplano, descubrimos aquello que tanto buscaban (y nosotros con ellos): una mole de piedra llamada Torre del Diablo, lugar donde se centran los encuentros con extraterrestres.

Una escena prácticamente idéntica está en “Parque Jurásico”. El Dr. Allan Grant y la Dra. Ellie Sattler son invitados en calidad de expertos al complejo turístico que da nombre a la película. Su visita al parque les lleva hasta una zona donde el doctor por fin ve aquello que le ha obsesionado durante toda su vida. Steven Spielberg filma esta escena con los recursos que, como he detallado, hizo en su película de 1977. Un traveling nos acerca al rostro del protagonista y, después, vemos en primer plano la expresión fascinada de Allan y Ellie. De nuevo, un contraplano nos descubre lo que tanto les ha conmocionado: un brachiosaurus mastodóntico.

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